“Cerca mío tengo el computador”, “Voy a sentarme en la mesa” y “Mañana me pongo el saco a cuadros” son frases que pueden sonar usuales y normales. Pero le sugiero que las lea de nuevo. Aunque muchas veces las hemos utilizado, le aseguro que estas frases son incorrectas.
Las frases que acaba de leer son ejemplos de cómo no hacer uso del conector por excelencia, el puente que une palabras y da sentido a frases: La Preposición.
Mejor intente con “Cerca de mí”, “Sentarme a la mesa” y “La camisa de cuadros”, y tenga en cuenta que la preposición es la palabra que se pone antes de otras partes de la oración e indica la circunstancia de la palabra que le sigue.
Es decir, “Ana” es sólo un nombre, pero “Confío en Ana”, “Estoy con Ana” o “El celular de Ana” es la suma de la relación Preposición + Nombre (en/con/de + Ana), y, por lo tanto, la conformación de una frase.
¿Cuáles son?
En la lengua castellana existen dos clases de preposiciones: las propias y las impropias.
Dentro del grupo de las primeras se encuentran a, ante, bajo, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, sobre, tras.
En el segundo grupo están las que también se conocen como locuciones prepositivas , que están conformadas por dos o más palabras y que constituyen un conjunto indivisible: a causa de, gracias a, rumbo a, en compañía de, delante de, acerca de, detrás de, arriba de, cerca de…
Evite estos usos habituales
- Tal vez el error más común cuando usamos preposiciones es el abuso del galicismo a , como “problema a tratar”, “camisa a rayas”. Esta “a” es normal y apropiada en la lengua francesa. Reemplácela por “problemas por tratar” o “camisa de rayas”, respectivamente (y no haga caso del uso, común en España, de “a por ellos”).
- Otro abuso es el de la preposición de , que genera los populares dequeísmos (“Es probable de que no vaya”).
- Las preposiciones no admiten adjetivos. Estos últimos acompañan a los nombres (“carro nuevo”, “película emocionante”) pero nunca a una preposición (evite los “delante tuyo“ o “debajo mío“).
El uso de las preposiciones es una regla que necesita un cuidado especial. Por eso es necesario que escuche muy bien lo que dice y que revise muy bien lo que escribe.
Por: Licda. Ligia de Pineda
Dudas más frecuentes, No. 18.